Dolor nervioso (Dolor neuropático)

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El dolor nervioso es causado por el daño al sistema nervioso, que incluye la médula espinal. Los nervios dañados envían mensajes erróneos al cerebro. El cerebro interpreta estos mensajes como dolor o molestia. El dolor nervioso puede manifestarse en zonas donde no tiene ninguna otra sensación. Puede aparecer semanas o meses después de una lesión de la médula espinal.

Cómo ocurre el dolor nervioso

La médula espinal envía señales desde el cuerpo al cerebro. Estas señales se envían en manojos de nervios llamados “vías”. Puede imaginarse cada una de estas vías como cables que envían información específica de diferentes partes del cuerpo al cerebro. Algunos ejemplos son: presión, tacto, posición corporal, temperatura y dolor. Después de una lesión de médula espinal, una vía de dolor dañada puede enviar mensajes erróneos al cerebro. Esto puede deberse a un circuito dañado en la médula espinal. Esta conexión defectuosa en la médula espinal se manifiesta como dolor en partes específicas del cuerpo. Aunque puede sentir dolor en las piernas o los brazos, el dolor nervioso en realidad proviene de los nervios o la médula espinal.

Cómo se siente el dolor nervioso

El dolor nervioso puede describirse de varias maneras, tales como:

  • Ardor
  • Cosquilleo
  • Pinchazos
  • Hormigueo
  • Picazón
  • Puntadas
  • Opresión
  • Frío
  • Descarga eléctrica

El daño nervioso puede hacer que tenga sensibilidad a cosas que no son dolorosas. Simplemente el roce de la ropa sobre la piel puede causarle dolor. En ocasiones, cosas que duelen poco, como el pinchazo de un alfiler, pueden también convertirse en algo mucho más doloroso.

Hablando sobre su dolor: Cuando hable con su medico, puede describirle cuánto dolor siente usando una escala del 1 al 10:

Dónde ocurre el dolor nervioso

Cuando siente dolor nervioso en una parte específica del cuerpo, generalmente no es de donde realmente proviene. A diferencia del dolor causado por cortes o moretones, el dolor nervioso ocurre en el nervio dañado. No sucede en la piel, los músculos o las articulaciones donde lo sientes.

Un ejemplo común de dolor nervioso es la sensación que tiene cuando su pie se “duerme” al estar sentado con las piernas cruzadas durante mucho tiempo. Esto sucede a causa de la presión ejercida sobre un nervio de la rodilla. Cuando su pie se “despierta”, puede tener una sensación de entumecimiento y hormigueo.

Otro ejemplo es la sensación que provoca golpearse el hueso del codo. Lo que está golpeando en realidad es el nervio ulnar. Golpear este nervio puede causarle hormigueo, entumecimiento y ardor en la mano cerca de la muñeca y dedo meñique. Esto se debe a que partes de la mano se comunican con el cerebro mediante el nervio ulnar. Aunque se golpee el codo, siente el dolor en un lugar diferente.

Cuando el dolor nervioso ocurre en la médula espinal a causa de una lesión, ocurre de un modo muy similar. La diferencia reside en que las vías dañadas de la médula espinal envían constantemente información de dolor al cerebro.

El dolor nervioso puede manifestarse en zonas donde, de lo contrario, no habría sensación alguna debido a la lesión de la médula espinal. La zona donde siente el dolor está relacionada con las partes del cuerpo que las vías dañadas solían conectar.

Hablando sobre su dolor: Describa la ubicación del dolor. ¿En qué parte del cuerpo empieza y en qué parte termina?
Cuándo ocurre el dolor nervioso

Puede que el dolor nervioso no comience de inmediato después de una lesión de médula espinal. Puede comenzar unas semanas después, y puede durar meses o años. Es importante tratar el dolor nervioso ni bien lo note. Esto puede ayudar a evitar que empeore.

Intente observar patrones cuando el dolor nervioso se manifiesta. Puede ser constante, o ir y venir durante el día o la noche. Algunas cosas pueden hacer que el dolor empeore, como enfermarse, las infecciones, dormir poco e, incluso, estar de mal humor.

Hablando sobre su dolor: Infórmele a su médico sobre los patrones de su dolor. Pregúntese lo siguiente:

  • ¿En qué momentos del día empeora?
  • ¿Cuánto dura?
  • ¿Es constante o va y viene?
Tratamientos para el dolor nervioso

El dolor nervioso se trata mejor combinando diferentes estrategias. Usted y su equipo de asistencia médica deben encontrar la combinación de medicamentos y otros tratamientos que funcione para usted.

Medicamentos para el dolor nervioso

Los medicamentos para el dolor nervioso son diferentes a aquellos para otros tipos de dolor. Los medicamentos para el dolor que se utilizan para tratar la inflamación, los dolores de cabeza y las lesiones en general no son muy eficaces para tratar el dolor nervioso. Existen unas pocas opciones de medicamentos para el dolor nervioso que su médico puede probar. Las distintas personas responden de manera diferente a estos medicamentos. Puede llevar tiempo encontrar la medicación y la dosis adecuadas para su dolor. Sea paciente. A veces, pasan varios días hasta que siente el efecto de los medicamentos.

  • La pregabalina (Lyrica) y la gabapentina (Neurontin) son, en general, los primeros medicamentos que se prueban. Son anticonvulsivantes (evitan las convulsiones) que también ayudan a tratar el dolor nervioso.
  • Algunos antidepresivos específicos (por ejemplo, la amitriptilina) también pueden ayudar a tratar el dolor nervioso en algunas personas.

También pueden prescribirle una medicación de acción corta para el dolor que puede tomar cuando necesite. Estos medicamentos se llaman “medicamentos de rescate”. Se usan cuando tiene exacerbaciones o cuando el dolor es más intenso (dolor irruptivo).

Otras estrategias

La acupuntura y la TENS (estimulación nerviosa eléctrica transcutánea) son terapias que pueden ayudar a reducir el dolor nervioso. El ejercicio también puede ayudar a reducir el dolor de largo plazo. Consúltele a su terapeuta qué podría funcionar para usted.

Manejo del dolor nervioso de largo plazo

Existe la posibilidad de que su dolor no desaparezca por completo con la medicación y otros tratamientos. Aprender a manejar el dolor puede ayudar a que interfiera en menor medida con su vida. La relajación, la meditación y el manejo del estrés pueden ayudar. Participar en actividades sociales y recreativas también puede resultar de ayuda. Existen muchas otras estrategias para manejar el dolor. Para aprender más, consulte el artículo Manejo del dolor de largo plazo de Spinal Cord Essentials.

Uso de un registro diario del dolor: Si tiene dolor todos los días, pruebe llevar un registro diario del dolor. Puede ayudarlo a recordar qué sucedió en los últimos días y semanas. También es útil para su médico que puede utilizarlo para ver si los tratamientos están funcionando bien.
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